
El cuento es el siguiente: en 1982 se publicó en la revista estadounidense Atlantic Monthly (http://www.theatlantic.com/) un experimento realizado por el politólogo James Q. Wilson y el criminalista George I. Kelling en un artículo (“Broken Windows”) donde las conclusiones que se lograron determinar establecían allí que el crimen es el resultado inevitable de la combinación de dos elementos: las disposiciones criminales de tipo individual y las condiciones de desorden público. Estos resultados concuerdan con Philip G. Zimbardo, quien en 1969 estaba interesado en demostrar las diferencias entre un sitio donde se dieran las condiciones de anonimato y uno donde existiera un fuerte sentido de comunidad. Leer el resto de esta entrada »